martes, 6 de noviembre de 2012

Salchichas alemanas

Dicen que en la variedad está el gusto: se contabilizan cerca de 1.500 salchichas alemanas diferentes. Por ello, nos proponemos hace un viaje por este tradicional producto alemán, destacando las más conocidas y sabrosas, así como la mejor forma de degustarlas.

Las salchichas de Frankfurt, propias de la región del mismo nombre y originarias del año 1850, son las más conocidas, pero existen muchas otras variedades en Alemania. Éstas son un sello de la gastronomía de este país. Hay múltiples recetas en las que son las protagonistas, pero también quedan muy bien en platos de pasta, ensaladas y otras recetas más contundentes.

Las hay grandes, medianas, pequeñas, de color blanco o marrón, pero todas tienen en común un sabor especial que las hace únicas. En Alemania, cada región tiene su especialidad y lo mejor es poder probar cada una de ellas para enriquecer nuestro paladar. No lo dudes, te encantarán.

La base de todas las salchichas es la carne picada de cerdo y algunas veces de vacuno. En algunos casos se les incorporan otras carnes y especias que les otorgan un toque especial. Principalmente, las podemos agrupar en dos categorías: las Bratwurst, elaboradas con carne de cerdo y de vaca destinada para asar; y las Brühwurst, salchicha escaldada que la mayoría de las veces se emplea cocida.


VARIEDADES DE SALCHICHAS

Dentro de estos dos grupos, encontramos una gran diversidad, la gran mayoría desconocidas por los usuarios en general:

  Frankfurter: una salchicha para escaldar de la región de Frankfurt, de color marrón y de muchos tamaños. Es la más popular. 


  Rostbratwurst: es de tamaño más pequeño y procede de la región de Nuremberg, donde se dice que se inventaron las primeras salchichas que posteriormente se extendieron a otras provincias y ciudades.

  Fleischwurst: es una salchicha grande para escaldar que está realizada con carne de cerdo y suele servirse en agua caliente. 
 
  Currywurt: es típica de la ciudad de Berlín y se sirve partida a trozos con salsa de tomate y curry. En la capital alemana se encuentra en todos los rincones: en puestos por la calle, en restaurantes y bares a modo de comida rápida. Es muy fácil de preparar en casa porque basta con comprar una salchicha alemana, se asa o se fríe, se combina con salsa fina de tomate y, posteriormente se incorpora el curry. Se corta a trozos pequeños y se sirve en un plato mediano. 



Espero que os haya parecido interesante la distinción de los tipos de salchichas, ya que en España no conocemos tantas.


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